lunes, 3 de noviembre de 2014

Desaprendo.

Porque siempre me pasa lo mismo, siempre ocurre igual. Porque es injusto y no me lo merezco. Necesito que las cosas empiecen a llegar a tiempo, cuando deben ocurrir, no más tarde. Por favor, que se olviden de las promesas, de las palabras, y pasen a la acción. Quiero ver resultados, en el presente, ahora. Quiero no tener que pensar en el pasado ni que vivir en el futuro. Quiero que llegue a tiempo, cuando yo quiero, cuando es natural, cuando debe ocurrir. Dejar de viajar a la velocidad de la luz mirando por el retrovisor.


Y dejar de decirme a mí misma, una y otra vez..."No me digas que no te lo advertí. Idiota: ha vuelto a pasar y volverá a ocurrir."


Prueba y error (Izal).

En pretérito imperfecto.

"En tiempo pasado se vive mejor", se suele decir...pero no es mi caso. Si hay algo que creo que caracteriza muy bien mi vida es que ninguna de las decisiones que tomo y sus consecuencias se podrían explicar sin hablar en pasado. Es por eso que para mí, este tiempo verbal, una sombra constante, un fantasma, una serie de lecciones constantes. Mi pasado no se construye con recuerdos sino con premoniciones; mi pasado es, también, mi presente y mi futuro.

En parte, todo esto mi culpa...por lo que, en parte, todo esto es culpa de mi pasado.

...to be continued.

Este blog es una continuación de aquel llamado Slice of life (http://d-sliceoflife.blogspot.com) del cual yo misma era autora pero del que, debido a mi desacertado abandono. perdí la cuenta. Así que recupero todo lo que escribí, con sus fechas exactas, para poder continuarlo con una nueva imagen y (quién sabe) visión.


Sí, la foto de fondo vuelvo a ser yo misma, aunque diferente. Ya no soy una niña. Ya comprendo que las cosas no son blancas o negras y que nadie, ni yo misma, tiene una sola cara, una sola piel. Y aunque a veces parece que río, que estoy bien, que he olvidado, es sólo una máscara. Es parte del instinto de supervivencia, supongo.